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sábado, 11 de febrero de 2017

HISTORIA FAHR / DEUTZ


Deutz-Fahr se funda en 1968 a partir de la adquisición de la mayoría del capital social de FAHR, una importante empresa del grupo Klockner-Humboldt-Deutz AG (KHD) que ya fabricaba aperos en el siglo anterior.
Desde 1995 Deutz-Fahr forma parte del grupo italiano SAME Lamborghini Hürlimann, convirtiéndose en SAME DEUTZ-FAHR Group.
Historia de Fahr
La empresa Fahr fue fundada por Johann Georg Fahr en la segunda mitad de 1800, y entre sus productos más significativos cabe destacar la segadora-agavilladora de 1911; su primer tractor, el Fahr F22, fue construido en 1938 a partir de una idea de Wilfred Fahr y Bernhard Flerlage, y montaba un motor diésel bicilíndrico Deutz F2M414 de 22 CV.
Fahr F22
El desarrollo del primer proyecto dio lugar en 1940 al Fahr T22, que en 1942 se convertiría en el Fahr holzgasschlepper HG25.
Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la empresa se ve obligada a adaptarse a las nuevas condiciones y amplía su gama de productos. Algunos de los modelos propuestos son el Fahr D30 W (1949), D15 (1949), Fahr D12N (1953), el Fahr D17N (1953), D90 (1954) y el Fahr D180H (1954).
Fahr M66TS
Fahr D270
En 1961 la empresa KHD adquiere el 25% de las acciones de Fahr. La adquisición y el control completo de las instalaciones de producción y la actividad comercial se llevan a cabo en 1977.
Modelos fabricados
·         Máquinas y aperos para trabajar la tierra: picadoras de forraje, cosechadoras, molinos de grano, fresadoras, prensas y cabrestantes (1870)
·         Máquinas para la recolección del forraje: segadoras, henificadoras, hileradoras (1896)
·         Máquinas para la recolección de cereales, segadoras, segadoras-agavilladoras y cosechadoras (1909)
·         Máquinas para la recolección de heno y paja: prensas, empacadoras, embaladoras, picadoras de paja, picadoras de maíz, remolques autocargadores (1952)
·         Máquinas para el transporte, el abonado y la preparación del terreno (1954)
Tractores Fahr
·         F22 (1938)
·         T22 (1940)
·         HG25 (1942)
·         D28U (1948)
·         D30W – D22 – D15 (1949)
·         D15H (1950)
·         D30L – D25H – D22P – D22PH (1951)
·         D55L – D12 – D60L – D45L - D12H (1952)
·         D25N – D25NH – D12N – D12NH – D17N – D17NH (1953)
·         D17NA – D17NHA – D90 – D270B – D160 – D160H – D180H – D90H – D270H – D270
·         D130 – D130H (1954)
·         GT130 – D181 – D400A – D400B – (1955)
·         D88 –D66 – D165H (1956)
·         D130A – D130AH (1957)
·         D135 – D135H – D177 (1958)
·         D133N – D177S – D460 – D131W – D131L - D133T (1959)
·         D88E – D132W – D132L (1960)


Historia de Deutz
Deutz F2 M315
En 1864 Nicolaus August Ott y Eugen Langen fundan la empresa N.A. Otto &Cie. en Colonia, la primera fábrica de motores del mundo, que en 1938 pasaría a ser Klockner-Humboldt-Deutz AG. Otto & Cie., primera fábrica de motores del mundo, que más tarde sería Klockner-Humboldt-Deutz AG.
1867 El “motor de gas atmosférico” desarrollado por N.A. Otto e. Langen es premiado con la medalla de oro en la Exposición Universal de París por ser la máquina de propulsión más económica destinada a la pequeña industria.
1872 Se amplía la fábrica y se funda la sociedad por acciones Gasmotoren-Fabrik Deutz AG (GFD).
1876 Nicolaus August Otto completa el “motor de cuatro tiempos” con compresión, apto para todos los tipos de combustible, dando inicio a la motorización del mundo desde Colonia.
1884 Otto desarrolla la ignición magnética de bajo voltaje. Este sistema de encendido eléctrico fue adquirido por Robert Bosch para su actividad.
1894 Comienza en Philadelphia (EE.UU.) la producción de locomóviles propulsados por motores Otto y tractores.
1907 Comienza la producción en serie de los motores diésel en GFD.
1907-1912 Bajo la dirección del italiano Bugatti se construyen en Colonia algunos modelos de automóviles.
1914 50° aniversario. Hasta la fecha se han fabricado motores con una potencia total de 90.000 CV. La empresa cuenta con una plantilla de 3.400 obreros y 700 empleados.
1921 Consorcio con Motorenfabrik Oberursel AG y cambio de la razón social a Motorenfabrik Deutz AG.
EN 1927, Deutz fabrica en Colonia su primer tractor de carretera con motor diésel sin compresor, el Deutz MTH 222 de 14CV con dos marchas hacia delante y una marcha atrás.
1930 Fusión de Motorenfabrik Deutz AG con Maschinenbauanstalt Humboldt AG, fundada en 1856, y Motorenfabrik Oberursel AF, fundada en 1892, que da lugar a Humboldt-Deutz motoren AG.


A partir de 1934 se fabrican el Deutz F2M 315, en 1935 nace el Deutz F3M 317 y en 1936 el “tractor del pueblo” F1M 414, con motor monocilíndrico, una potencia de 11 CV y refrigeración por agua; es el primer tractor fabricado en serie. Supuso el 'impulso definitivo para la mecanización de las pequeñas explotaciones agrícolas. El F1M 414 se fabrica hasta el año 1951.
Deutz F4 L514
Deutz D5006
Deutz DX7.10
Posteriormente se fabricaría el tractor con motor refrigerado por aire hasta 1959.
1936 Adquisición de la sociedad Fahrzeugfabrik C.D. Magirus AG de Ulma, fabricante de camiones.
En 1937/1938 adquiere la empresa Klöckner y pasa a llamarse KHD: Klöckner – Humboldt – DEUTZ AG uno de los mayores conglomerados del Reich, que cubre todos los segmentos del mundo del motor: automóviles, camiones, trenes, barcos, aviones, tractores.
La gran devastación causada por la guerra paraliza la producción durante el invierno de los años 1944 y 1945. Al final de la guerra, por ejemplo, las plantas de Colonia estaban destruidas en un 74%.
1945 Con gran esfuerzo y dedicación comienza la fase de reconstrucción.
1950 A los cinco años de haber terminado la guerra, la situación y la producción vuelven a la normalidad. Personal: 13.000 empleados; producción: 40.000 motores con una potencia total de 1,5 millones de CV; 10.000 tractores, 6.000 vehículos industriales; facturación: 300 millones de marcos.
Comienza la época de los motores refrigerados por aire. El primero fue el F1L 514 de 15 CV. En esta época Deutz introduce también la toma de fuerza directa con doble embrague.
Gracias al D 25 (1958), D 40 (1958), D 15 (1959) con motores de nueva generación FL 712e con suspensiones delanteras que mejoran el confort de conducción, Deutz obtiene un gran éxito de ventas.
1953 Comienza la producción de los tractores de cadenas.
1958 Se lanza la serie de tractores D, cuyo modelo de mayor éxito es el D 40. A partir de 1962 los tractores se equipan con la regulación hidráulica Deutz, el “Deutz-Transfermatic-System”. Poco antes de finalizar la serie, en 1964, se lanza el primer Deutz de seis cilindros. El D 80 tiene una potencia de 75 CV.
1964 El logotipo de Magirus se convierte en el símbolo de la empresa KHD
Posteriormente se fabricaron las series de tractores D05 (1965) con tracción integral y la serie D06(1968) de las que se vendieron más de 380.000 ejemplares.
Deutz-Fahr
Deutz-Fahr se funda en 1968 a partir de la adquisición de la mayoría del capital social de FAHR (Gottmadingen), una importante empresa del grupo Klockner-Humboldt-Deutz AG (KHD) que ya fabricaba aperos en el siglo anterior.
1969 Adquisición de Ködel&Böhm de Lauingen (Baviera) especializada en la producción de maquinaria agrícola.
En 1972 se presenta la serie INTRAC, tractor polivalente equipado con múltiples enganches automáticos para las aplicaciones de aperos y de cabina, elevador y toma de fuerza delanteros, útil tanto en agricultura como en usos civiles e industriales.
En 1978 se lanzan los DEUTZ-DX: una nueva generación con cambios sincronizados, sistema de lubricación forzada, tracción integral de serie, regulación electrónica del elevador y cabinas con suspensiones elásticas, con potencias de 80 a 200 cv.
A partir de 1982 todos los tractores llevan la marca DEUTZ-FAHR
En 1992 Deutz-Fahr fabrica su tractor número 1 millón
En 1993 con los tractores AGROSTAR 6.71, 6.81 y 8.31 de 165 y 230 cv se adoptan las transmisiones ELECTRONIC POWER SHIFT fabricadas por el grupo SAME+LAMBORGHINI+HÜRLIMANN (SLH).
1995 Venta de KHD Agrartechnik GmbH de Colonia (tractores) y de Deutz-Fahr Erntesysteme GmbH de Lauingen (cosechadoras, empacadoras) al Grupo italiano SLH y fundación de SAME DEUTZ-FAHR GROUP.
1997 Klöckner-Humboldt-Deutz AG cambia su razón social y pasa a ser Deutz AG. La nueva empresa se concentra en el desarrollo, la producción y la asistencia de motores pertenecientes al segmento de potencia de 4 a 7.400 kW.
Modelos fabricados

·         Serie MTH (1927)
·         Serie MTZ (1929)
·         Serie FM (1934)
·         Serie FL 514 (1950)
·         Serie FL 612 (1952)
·         Serie FL 712 (1958)
·         Serie D (1957)
·         Serie 05 (1965)
·         Serie 06 (1968)
·         Serie INTRAC (1972)
·         Serie 07 (1980)
·         Serie 07 C (1981)
·         Serie DX (1978)
·         Serie DX 3 (1984)
·         Serie DX 4-8 (1983)
·         Serie AGROPRIMA (1991)
·         Serie AGROXTRA (1990)
·         Serie AGROSTAR (1990)
·         Serie AGROTRON (1995)
·         Serie AGROKID (1996)
·         Serie AGROPLUS (1997)
·         Serie AGROTRON MK2 (1997)
·         Serie AGROCOMPACT (1998)
·         Serie AGROSUN (1998)
·         Serie AGROLUX (2000)
·         Serie AGROTRON MK2 (2000)
·         Serie AGROTRON TTV (2003)
·         Serie AGROTRON K (2005)
·         Serie AGROFARM (2007)


Deutz-Fahr Agrotron II 130
Gama actual


·         Serie 5D
·         Serie 5D Ecoline
·         Serie 5G
·         Serie 5C
·         Serie 5
·         Serie 5 TTV
·         Serie 6
·         Serie 6 TTV
·         Serie 7 TTV
·         Serie 9
·         Agroplus
·         Agroplus Ecoline
·         Agrolux 65|75
·         Agrolux 310|320|410
·         Agrofarm G 410|430
·         Agrofarm T Ecoline
·         Agrofarm T-TB
·         Agrokid
·         Agroplus F-V-S
·         Agroplus F Ecoline
·         Agroclimber
·         Agroclimber F-V
·         Telescopico - Agrovector
·         Caricatori frontali
·         Mietitrebbie: Serie C9000; Serie C7000; Serie 6040; Serie 60
·         Precision Farming: Agrosky; iMonitor



martes, 31 de enero de 2017

PROTEINAS ANIMALES EN BIOREACTORES

Un pavo artificial de 30.000 euros quiere poner fin a las granjas de animales

  • Puede que la carne que comamos en 2030 haya nacido en un biorreactor. Los defensores alegan beneficios ambientales y un trato más justo para los animales. ¿Usted se la comería?
Este año durante la fiesta de Acción de Gracias, Paul Mozdziak dio gracias por la gente que por fin ha prestado atención a su gran idea. Pretende producir carne de pavo en tanques de 19.000 litros.
Mozdziak es experto en cultivar células musculares aviares en frascos de laboratorio. Ese oscuro rincón de la investigación situó a este profesor de ciencia aviar de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (EEUU) en la vanguardia de la “agricultura celular”. Este término se refiere a la idea de que se podrían fabricar proteínas animales en biorreactores en lugar de en animales de carne y hueso.
La tecnología, también conocida como carne in vitro o carne cultivada, puede sonar extraña. Pero ha estado atrayendo a ecologistas, activistas de los derechos de los animales e inversores que creen que la carne puede ser producida por empresas de biotecnología en lugar de granjas.
Mozdziak afirma: “En el futuro, cuando la gente deba decidir, desde el pasillo de un supermercado, si quiere comprar carne tradicional o cultivada, estoy 100% seguro de que la carne cultivada será igual de barata, si no más“.
La idea de la carne artificial despegó en 2013, cuando el científico holandés Mark J. Post acudió a la televisión británica, cocinó y le hincó el diente a la primera hamburguesa cultivada en laboratorio. El experimento costó más de 280.000 euros y fue financiado por el cofundador de Google Sergey Brin.
Sus defensores sugieren que la carne cultivada podría reducir nuestra dependencia de animales de granja y ahorrar recursos. Este verano, Mozdziak fue un ponente destacado en una conferencia organizada por New Harvest, una fundación que promociona “productos animales sin animales”. El evento, celebrado en San Francisco (EEUU), incluyó innovadores que presentaron sus versiones de carne de ternera, gelatina, clara de huevo y leche producidas en laboratorio.

Crédito: Gwendal Le Blec.
La investigación de Mozdziak empezó con una biopsia del tamaño de la goma de un lápiz de una pechuga de pavo. El trabajo consiste en aislar las células madre conocidas como células satélite que se multiplican y se fusionan para aumentar las fibras musculares existentes. Al manipular estas prolíficas células en un caldo calentado de glucosa y aminoácidos, Mozdziak básicamente las engaña para que se comporten como si aún se estuvieran dentro del pavo.
En teoría, el potencial de crecimiento es enorme. Con ilimitados nutrientes y espacio para crecer, una única célula satélite puede producir 75 generaciones de división en tres meses. Eso significa que una única célula se podría convertir en suficiente cantidad de músculo para fabricar más de 20.000 millones de nuggets de pavo. Las encuestas sugieren que alrededor de la mitad de los vegetarianos comerían carne si procediera de un laboratorio.
Mozdziak, que basó sus estudios de doctorado en las células satélite, afirma: “Para mí, el músculo representa el tipo de tejido y célula más fascinante que existe. O dicho de otro modo: encuentro mucha belleza en los pavos“.
La carne cultivada en laboratorio aún está lejos de convertirse en un producto comercial. En el laboratorio de Mozdziak, su equipo cultiva células en una fina capa dentro de frascos de plástico. Si adquieren demasiado grosor, los nutrientes no les llegan a penetrar. Cultivar de esta manera una cantidad de carne correspondiente al tamaño de un pavo requeriría alrededor de 11.340 frascos y suero sanguíneo por valor de unos casi 3.200 euros.
El científico encargado de estudiar la innovación a largo plazo para Tyson Foods, el gigante de alimentación procesada de Arkansas (EEUU), Hultz Smith, afirma que su empresa está siguiendo los progresos de la carne cultivada pero aún no está dispuesta a invertir en ella. Cree que aún falta mucho para que los científicos hagan mella en el mercado internacional de carne de 6.400 millones de euros.
En la conferencia New Harvest, Smith preguntó al público de empresarios de carne cultivada cuántos consideraban que estaban listos para escalar sus investigaciones y convertirlas en negocios. “Silencio”, recuerda Smith. “Ni una mano se levantó”, añade.
Una empresa, Mephis Meats, ha convertido células madre de ganado en carne picada, pero no ha conseguido bajar el coste de 17.000 euros por cada medio kilo. Otra, Modern Meadow, abandonó sus planes altamente publicitados de desarrollar carne de laboratorio en tiras y en su lugar está trabajando en sintetizar el cuero, un producto mucho más valioso.

Científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte están desarrollando carne procesada en el laboratorio. Las células madre de pavo son almacenadas en nitrógeno líquido y después transferidas a frascos de plástico, donde son alimentadas con nutrientes y se multiplican.
Mozdziak ha estado pensando en las proteínas animales desde que tuvo que evaluar cadáveres de animal cuando hizo de juez adolescente en la competición estudiantil Futuros Granjeros de Estados Unidos. Después estudió ciencias agrícolas en la Universidad de Cornell (EEUU). El investigador recuerda: “Perseguía la ciencia pura. Pero lo que realmente me impactó fue la conexión entre la biología y las aplicaciones prácticas. ¿Cómo agrandar un músculo? ¿Cómo tratar pacientes de verdad? ¿Cómo producir más alimentos?”.
Hasta hace poco, según Mozdziak, nadie quería financiar sus ideas para producir en masa carne de pavo sin pavos. Pero este año, New Harvest le concedió una subvención de  casi 112.000 euros, lo que le ha permitido crear reservas de células que otros investigadores pueden emplear bajo petición. En noviembre, acordó enviar algunas al ingeniero biomédico de la Universidad de Tufts (EEUU) David Kaplan.
Kaplan está buscando células musculares que puedan ser cultivadas en “3D” o en biorreactores, y no sólo en finas láminas. Es un avance tecnológico necesario si la carne in vitro aspira a escalarse. El investigador explica: “Estamos centrados en nuevas maneras de plantear la producción de tejidos de tipo alimentario en un entorno de laboratorio para entender mejor la textura, estructura, función y nutrición”, y afirma que las células de pavo parecen prometedoras.
Start-ups de biotecnología que producen tejido animal
– Gelcor, San Leandro (EEUU): Producción biotecnológica de gelatina animal 
– Perfect Foods (EEUU): Productos lácteos no animales 
– Clara Foods  (EEUU): Clara de huevo producida en laboratorio 
– Memphis Meats (EEUU): Carne de ternera y de cerdo de laboratorio
– Mosa Meat (Holanda): Produjo la primera hamburguesa ‘in vitro’
– SuperMeat (Israel): Desarrolla hígado de pollo cultivado 
Mozdziak asegura que la carne de pechuga tiene cualidades que la convierten en buena apuesta a mayor escala. Las células satélite pueden ser inducidas a formar células de proteína o de grasa. Es un hecho importante ya que la grasa ayuda a dar sabor a la carne. (Una queja de la hamburguesa de Post, que no contenía grasa, fue que era demasiado seca. Un crítico gastronómico la describió como “un pastel de proteína de animal”).
Pero no resultará fácil competir con las granjas industriales, también conocidas como operaciones concentradas de alimentación animal. Al máximo nivel de eficiencia, tales instalaciones son capaces de convertir 4,5 kilos de pienso en 2,2 kilos de peso. Esto explica por qué se puede comprar un pavo Butterball de 7 kilos por solo 14 euros, a dos euros por kilo.
A pesar de esto, Mozdziak cree que el precio de la carne cultivada llegará a ser competitivo. Un motivo es que sólo se generaría la carne blanca que se consumiría, y no el resto del pájaro. “No se destinan nutrientes a los huesos ni al tracto alimentario ni a los demás sistemas corporales”, señala.
Dentro de su laboratorio, los alumnos empiezan su trabajo con un pequeño corte de pechuga de pavo vivo. Tras romper el tejido con enzimas, el reto consiste en lograr que las células se multipliquen, pero sin formar el músculo demasiado pronto. Su equipo ha mantenido una única fuente de células en cultivo durante más de seis meses.
Algunos estudios de la carne in vitro sugieren que podría haber una gran cantidad de beneficios medioambientales. La agroecologista de la Escuela de Higiene y Enfermedades Tropicales de Londres (Reino Unido) Hanna Tuomisto afirma que producir carne in vitro podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del ganado en más de un 90%, y el uso de terrenos en un 99%, pero sólo si los tanques fueran alimentados con aguas verdeazuladas llamadas cianobacterias.
La investigadora de la Universidad Estatal de Arizona (EEUU) Carolyn Mattick es bastante más escéptica. Sus cálculos demuestran que la producción de tejido de pollo con nutrientes convencionales, como la glucosa, consumiría más energía y liberaría más gases de efecto invernadero que la cría de pollos. Una razón es que los ingredientes tendrían que calentarse a temperatura corporal.
Durante una semana en la que los estadounidenses consumen 46 millones de pavos, otros investigadores dicen que los beneficios éticos de la carne in vitro también han de considerarse. La alumna de posgrado de Mozdziak Marie Gibbons, que cultiva células en su laboratorio, dice que abandonó sus estudios veterinarios tras observar el trato cruel que reciben los animales de granja. La joven concluye: “Sería mejor que no existiesen los animales de granja”.